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Moneda de Plata para México

Estabilidad y orgullo nacional

Precio Onza Libertad Fuente: Banco Azteca, Institución de Banca Múltiple.
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¿Es suyo, su dinero?
miércoles, 14 de mayo de 1997
Hugo Salinas Price

¿Es suyo, su dinero?

Vamos a suponer que tengo un terreno, y que estoy al corriente en todos los impuestos y contribuciones que corresponden, y que un buen día paso por mi terreno y descubro que las autoridades han cercado una parte de mi terreno, y han colocado un letrero que dice: "Propiedad del Gobierno Federal". Enojado y preocupado, voy con las autoridades para determinar la causa de esta vulneración de mi derecho de propiedad, y me dicen: "Se le expropió parte de su terreno, de acuerdo con la Ley Propietaria, porque estaba sobrevaluado. Por razones de Interés Nacional, le quitamos parte de su terreno. No hay nada que hacer. Es la Ley."

Pasa un año, y vuelve a suceder lo mismo. Durante un sexenio, pierdo la mitad de mi terreno; otro sexenio, y pierdo otro tanto. Así sigo perdiendo terreno, y en el curso de 20 años, de un terreno de 6400m2, me quedan 10m2. Y la perspectiva es que seguiré perdiendo mi propiedad, hasta que no quede ni un centímetro cuadrado.

¿Ese terreno - o cualquier otro terreno que tenga - es en realidad mío, si de la noche a la mañana se me despoja, no sólo sin recurso alguno ante la Ley, sino al contrario, con toda la fuerza de la Ley en nombre del interés nacional? En tal situación, no tengo propiedad, tengo únicamente una posesión temporal revocable a discreción de la Autoridad.

Tal es la situación de todos los mexicanos - y de toda la pobre humanidad - respecto a "su" dinero. Es necesario que nos demos cuenta que "nuestro" dinero no nos pertenece. Somos poseedores temporales, únicamente, como sucede con las tarjetas de crédito, que llevan una leyenda: "Esta tarjeta es propiedad de (X Banco) y tendrá que devolverse a solicitud del Banco."

"Nuestro" dinero no es nuestro. Es propiedad del Banco de México, y si decide el Banco de México despojarnos de 10%, o 20%, o 50% como ocurrió en enero de 1995, pues como propietario está en su derecho. Así ha obrado, así obra, y así seguirá obrando.

Uno de los diez pilares del "Manifiesto Comunista" de Carlos Marx en 1848, fue la Nacionalización de la Banca, que en realidad habría de ser una Estatificación de la Banca. Pero Marx jamás soñó que el dinero mismo fuera nacionalizado o estatizado, porque en su tiempo, y por todos los tiempos anteriores a él, el dinero era metal, oro o plata, y todo billete era un pagaré redimible en oro o plata a la vista y al portador.

Lo que tenemos ahora, es dinero marxista (al cuadrado) porque "nuestro" dinero ha sido estatizado. El dinero que poseemos, con la venia del Estado, le pertenece al Banco Central, que puede quitarnos, y de hecho nos quita cualquier porción que guste, con inflación monetaria y devaluación, o simplemente por decreto, como ocurrió no hace mucho en Rusia, donde la pobre gente se encontró con que sus misérrimos ahorros (en billetes) quedaron borrados de una plumada por decreto gubernamental, que cancelaba la validez de tales billetes.

Es preciso des-estatificar nuestro dinero, es necesario escapar de la tiranía del dinero marxista-leninista que utilizamos y que emite el Banco de México. Sueña y vive en la ilusión, quien cree que "su" dinero es suyo. Y despertará de ese sueño, a una pesadilla de la vida real, que todos hemos estado viviendo: el despojo legal de aquello que, equivocadamente, creía suyo, por medio de devaluaciones sin fin.

Es preciso que los mexicanos volvamos a ser propietarios de dinero; el dinero debe regresar a la Nación, que somos todos. No debe pertenecer al Banco de México, y sólo un dinero metálico, monedas de plata en los bolsillos de todos los mexicanos, está a salvo de la tiranía monetaria del Banco de México. Sólo con dinero de plata, podemos decir: "Este dinero - ¡es mío!"