Asociación Cívica Mexicana Pro Plata A.C.
Precio Onza Libertad Fuente: Banco Azteca, Institución de Banca Múltiple.
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Imperativa reestructuración de la Banca
ACMPP

La reforma monetaria, la creación del peso plata, tiene que ir de la mano de la reforma del sistema bancario mexicano. No podemos poner a circular la moneda de plata si no tenemos un sistema bancario que la reciba en depósito para volver a prestarla a clientes fidedignos. Los ahorradores tampoco entregaron sus pesos de plata a los bancos sin una solemne promesa de que les serán devueltos con intereses. Una cosa requiere de la otra.

Por razones que iré explicando, la banca en México necesita dividirse en dos grandes departamentos, que corresponden a las distintas actividades económicas en las cuales tomarán parte: la primera división de la banca será la de inversión, que se dedicará a financiar todo tipo de operaciones que requieren de inversión y, por lo tanto, de plazos más o menos largos para poder fructificar y devolver los fondos invertidos a los inversionistas a quienes representa la banca de inversión. La segunda división de la banca será la comercial, que se dedicará a financiar, a plazos de hasta 90 días, el movimiento de mercancías ya producidas, desde el productor hasta el consumidor final. Ambas divisiones de la banca, quedarán facultadas por ley, para recibir depósitos en plata o en certificados de plata, de acuerdo con su reglamentación, que corresponderá a la naturaleza particular de cada división.

Los bancos existentes, se reorganizarán de acuerdo con esta nueva división, convirtiéndose en bancos de inversión o comerciales, y vendiéndose las actividades que corresponden, de una a otra división.

Requisitos

Los requisitos, anteriores a la formación de un sistema de Bancos de Plata, y la consiguiente creación de un sistema financiero basado en plata, son los siguientes:

  1. Moneda de plata pura, sin valor nominal, pero que exprese su contenido en onzas troy de plata pura, o fracciones de estas onzas.
  2. Que esta moneda sea de curso legal y poder liberatorio ilimitado. Estas monedas ya existen, y la actual Ley Monetaria les concede la calidad de moneda de curso legal. Pero no tienen poder liberatorio ilimitado. Esta situación requiere ser corregida.
  3. Que cualquier persona, física o moral, pueda recurrir a la Casa de Moneda directamente, para que sea acuñada su plata, y le sea devuelta restándose únicamente el costo de maquila de la moneda, de la Casa de Moneda. Actualmente, únicamente el Banco de México puede ordenar la acuñación de monedas, a la Casa de Moneda, y retiene así un monopolio que cierra el paso a la monetización de la plata. Esto debe reformarse.

Cumplidos estos requisitos, puede procederse a reformar el sistema financiero, mediante la creación de Bancos de Plata.

Los Bancos de Plata subsidiarios de la actual banca mexicana, se organizarían, a grandes razgos, como sigue:

Los nuevos bancos reformados serán denominados "Bancos de Plata". Serán propiedad de los actuales bancos mexicanos que están grandemente emproblemados, pero nacerán limpios y libres de todo gravamen y sin responsabilidad financiera por los pasivos de sus propietarios. La formación de nuevos Bancos de Plata también podrá autorizarse; intereses mineros podrán desear capitalizar sus propios bancos.

Cada Banco de Plata tendrá como activos,

  1. Monedas de plata de curso legal, sin valor nominativo.
  2. Certificados de plata, emitidos por Banco de México, por plata depositada en el Banco de México. Estos depósitos no serán "Reservas" del Banco de México, sino plata propiedad de cada Banco de Plata, depositada en el Banco de México en calidad de bodeguero. Los Certificados del Banco de México serían simples Recibos de Bodega.
  3. Pagarés del comercio, con dos firmas de reconocida solvencia, amparando transacciones comerciales, por mercancía ya producida y en camino al consumidor, y cuyo vencimiento será a no más de 91 días de plazo.
  4. No se permitirá que estos Bancos de Plata, tengan activos consistentes en préstamos distintos a los señalados, ni en valores gubernamentales, ni en divisas de otro tipo, por ejemplo, pesos de papel, o dólares.

Sus pasivos serán:

  1. Billetes (pagarés) emitidos por cada banco, en denominaciones de 5 onzas de plata pura, o mayores, pagaderos a la vista al portador, en plata.
  2. Cuentas de cheques, en plata, que no causarán intereses.
  3. Cuentas de ahorros, a plazos mínimos de 91 días, que causarán intereses.

Los bancos que integran el sistema de Bancos de Plata de la Banca Comercial, no podrán retener como activos, billetes (pagarés) de otros bancos que integran el sistema de Bancos de Plata de la Banca Comercial. Tampoco la Banca de Inversión (reformada) podrá contar estos billetes (pagarés) entre su activo.

Cada Banco de Plata remitirá a una Caja de Compensación, todos los billetes (pagarés) que reciba en pago, de sus deudores, así como todos los cheques de otros bancos que reciba por pagos de sus clientes deudores, o por concepto de abonos en cuentas de cheques o de ahorros. (Cada billete lleva siglas del banco emisor, legibles por medios electrónicos, para su clasificación por la Caja de Compensación)

Los saldos inter-banco se redimirán de acuerdo con saldos favorables o contrarios, entre los bancos inmediatamente, en plata.

Los bancos del sistema de Bancos de Plata de la Banca Comercial, se regularán así, en su expansión de crédito, ya que el Banco de Plata que extienda crédito en grado superior al de los otros bancos, se verá privado de su plata, por las liquidaciones impuestas por la Caja de Compensación, y esa plata irá a los bancos que no expanden tanto sus créditos.

Este sistema proporciona la flexibilidad en la cantidad de circulante que requiere el comercio para sus transacciones que requieren de no más de 91 días de crédito, sin poner en riesgo la redimibilidad de los billetes (pagarés) emitidos por los bancos, ya que cada día el sistema cobra 1/91 parte de sus activos, y tiene que mantener suficiente plata en caja, ya sea en metálico o en certificados que amparan el metal depositado en el Banco Central, Banco de México, para redimir sus billetes al grado que el público desee tener en su poder moneda metálica.

Esta organización del sistema de Bancos de Plata de la Banca Comercial, elimina la necesidad de mantener reservas en el Banco Central, ya que la creación del requerimiento de reservas, fue para facilitar a los bancos viejos, el otorgar créditos a plazos superiores al plazo de sus pasivos, en forma desbocada – lo cual constituye inflación, en el verdadero significado de la palabra.

Estos billetes (pagarés) serán, junto con las monedas de plata, la mejor moneda del mundo y serán bienvenidos ambos, billetes y monedas, en cualquier parte del mundo.

Los lineamientos aquí esbozados, junto con el castigo de la institución que no se apegue a ellos, y que consistirá en la intervención inmediata por las autoridades bancarias de cualquier institución que deje de redimir, así sea por un solo día, sus obligaciones exigibiles a la vista y al portador, en plata, son toda la "Nueva Arquitectura Financiera" que hace falta.

Nuestros problemas financieros no se resolverán con la "Nueva Arquitectura Financiera" que pregonan los altos "gurús" de las finanzas internacionales. El problema mundial no es "falta de transparencia", ni "la velocidad de transferencias computarizadas", ni los "especuladores internacionales", ni la "corrupción" de funcionarios.

El problema financiero mundial, se debe a otra corrupción, la corrupción de la mala moneda, cuya calidad ha venido en descenso desde 1914. La corrupción no es de funcionarios, es de la materia prima de las finanzas, la calidad de la moneda.

El primer país que reconozca este hecho, y reforme su moneda y sistema financiero, será el país que mostrará el camino a los demás, y aprovechará la crisis a su favor, al otorgar a sus nacionales, y a extranjeros, un refugio muy anhelado en todo el mundo el día de hoy: el refugio de la moneda sólida, de verdadero valor. Nuestro México puede ser ese país, usando la plata.

Banca de Inversión

a. Estos bancos no aceptarán depósitos a la vista.

b. Estos bancos no ofrecerán cuentas de cheques.

c. Estos bancos podrán prestar a mediano y a largo plazo. No se permitirá documentar operaciones a mayor plazo, con documentos a corto plazo y promesas implícitas de renovación. Condición importantísima.

d. Las carteras de los bancos se analizarán por su plazo, y para cada renglón de plazo, será obligatorio mantener depósitos a plazos estrictamente semejantes, de tal forma que los vencimientos de pasivos no ocurran a ritmo más acelerado que las realizaciones de activos.

e. Estos bancos podrán invertir en bonos de gobierno, pero solo con sus propios fondos, o colocando los bonos entre el público nacional y extranjero. La aceptabilidad de los bonos, su precio e intereses, dependerá de la solvencia del gobierno. A medida que el gobierno de México recupere la credibilidad, el precio al cual colocará sus bonos, y los intereses que tendrá que pagar, podrá llegar a niveles insospechadamente bajos.

f. En pocas palabras, no se permitirá el arbitraje de fondos a corto plazo, para efectuar préstamos o inversiones a plazo mayor. Todo banco estará así en posibilidad de iniciar su liquidación, en cualquier instante, sin problema alguno. Esta es la única garantía verdadera de la solvencia de un banco -el poder hacer frente a lo peor, garantiza que lo peor nunca le sucederá.

g. La función de capital y reservas de los bancos de inversión, será poder cubrir en cualquier momento cargos por créditos incobrables. Su función no será "aportar liquidez", ya que ésta depende de que los pasivos y los activos están aparejados; sin ésto no hay capital ni reservas que den abasto para una situación inherentemente ilíquida. El Banco de México no tendrá compromiso alguno de salvar a los bancos de sus compromisos en plata. Esta función quedará fuera de sus facultades.

Lo que se ha descrito, es la constitución de una banca de inversión seria, digna de confianza mundial.

Iniciada la reforma monetaria y financiera, los bancos de México se podrán ir reconstruyendo sobre bases sólidas. En realidad, no hay otra alternativa, porque las ruinas del actual sistema no tienen solución. Ha habido un incendio financiero y no queda más que volver construir lo que se quemó con materiales no inflamables.

El experto en gerencia y dirección de empresas, Peter Drucker, escribió alguna vez: "No conviene gastar energías en componer errores, en mejorar productos fracasados; es preferible concentrar todos los esfuerzos en aprovechar nuevas oportunidades". (Managing for Results; paráfrasis mía).

Este consejo es aplicable a nuestra actual situación financiera.

La mejor forma de salir del desastre que nos amaga, es haciendo cosas buenas que inspiren confianza a la brevedad posible. Entre más pronto comencemos a reconstruir, más pronto saldremos del atolladero. De la salvación de las ruinas, no nos ocuparemos. Al fincar el sistema bancario sobre nuevas bases sólidas, pronto se iniciará la recuperación y el crecimiento del país, lo cual hará que de una u otra forma, se aminorará el presente desastre.

Con vigoroso crecimiento, basado en moneda de plata, el sistema bancario más pronto restañará heridas. De otra suerte, podremos vegetar por años con el lastre, sin hallar solución, lo cual es sumamente peligroso desde un punto de vista político.

La confianza es tanto o más contagiosa que la desconfianza. En cuanto el mundo exterior se percate de que hacemos algo nuevo, fundado en la solidez de la plata, aunque esa novedad no esté más que en estado embrionario, renacerá la confianza en México. De la noche a la mañana, todo México tomará un cariz distinto, positivo. Todos nuestros problemas derivados de nuestra moneda de papel, se volverán más manejables. La confianza contagia todo, con o sin razón. Y la confianza es muy importante para ir resolviendo nuestros problemas de deuda externa.

Como he dicho, este nuevo departamento de los bancos del país se basará en la plata como moneda. Ya hemos en el pasado tenido depósitos en dólares, algo muy peligroso, puesto que no controlamos los dólares: son moneda de un país extranjero. Y como dijo Rothschild alguna vez: "Concededme el poder de emitir la moneda de un país, y no me importará quién haga las leyes." Si ya hemos tenido depósitos denominados en dólares, ¿Por qué no hemos de tener depósitos denominados en pesos plata? Nosotros somos el primer productor de plata del mundo; el 18% de la producción mundial proviene de México. Curiosamente, ya en su campaña presidencial de 1896, el candidato (perdedor) a la Presidencia de Estados Unidos, William Jennings Bryan señalaba la gran prosperidad alcanzada por México, debido a su moneda de plata.

Si no optamos por la plata, indefectiblemente vamos a ir a caer al dólar como moneda. Es cuestión de tiempo y de que se prolongue la crisis. Entonces sí se cumplirá lo dicho por Rothschild.

Banca Comercial

El sistema bancario-financiero deberá dividirse en dos segmentos independientes, que no podrán estar bajo los mismos dueños, para evitar el arbitraje que he mencionado, que debe denominarse ilícito, porque va contra las leyes de la realidad: es inherente a la naturaleza de las cosas, que lo que requiere largo plazo para fructificar, no puede financiarse con fondos a corto plazo.

La primera división de la banca, que acabo de describir, se dedicará a la inversión, a prestar a mediano y a largo plazo: al recibir plata y prometer plata en pago, el sistema bancario hallará que de todas partes de mundo fluirá como por magia, dinero a invertirse a largo plazo en México. El mundo ansía hallar una oportunidad como ésta, ya que el mundo entero se ahoga en un mar de créditos en papeles que son medidas de nada, como he dicho. Este enorme flujo, permitirá que los bancos reduzcan los intereses que cobran a sus clientes, a niveles mucho muy atractivos - a niveles pagaderos - y harán posible la pronta reanimación de la planta industrial, comercial y agrícola de México.

La segunda división del sistema bancario, la banca comercial, se configurará como sigue:

Esta banca es radicalmente distinta a la primera, porque mientras que la primera es la impulsora de la creación de nuevas actividades productivas y de la expansión de las que ya existen, actuando como intermediaria entre ahorradores y productores, la segunda actúa jalando la producción ya realizada, hasta el consumidor final.

La venta de cualquier mercancía destinada a venderse al consumidor final en un plazo corto -que fijamos en 90 días, porque la Banca Comercial así funcionó, sin problemas, en otras épocas- es financiable si dicha mercancía es vendida por alguien digno de crédito, y comprada por otro sujeto digno de crédito que se compromete a liquidar a los noventa días el pagaré correspondiente a la operación de compraventa.

La banca comercial invierte en pagarés con firmas de dos personas distintas, solventes moral y económicamente, que atestiguan a la venta de mercancías, entregando plata por el importe del pagaré a 90 días o menos, menos los intereses correspondientes.

La liquidación de un pagaré a su vencimiento es imperativa, no admitiéndose por ningún motivo las renovaciones ni el pago retrasado. A las 48 horas de no haber liquidado, cualquiera de los firmantes del pagaré descontado podrá ser embargado y sus bienes liquidados ipso facto. El pagaré no liquidado, pasará a "cuentas de difícil cobro", con cargo a las utilidades del banco. Legislación apropiada, verá por la rápida liquidación de pagarés suscritos en plata por los deudores, que serán todos los que hayan firmado el pagaré solidariamente.

Los activos de la banca comercial serán sumamente líquidos, pues ningún documento pasará de 90 días de plazo. Por lo demás, lo que no tenga invertido la banca comercial, lo tendrá en plata en caja o certificados de plata, que es lo mismo.

Las dos funciones distintas de la banca de inversión y la banca comercial, se basan en la naturaleza de las cosas: la banca de inversión invierte a mediano y largo plazo, con correspondientes riesgos y tasas más altas de interés. Está amarrando el ahorro a la actividad productiva, para que los pesos en plata no se queden en el colchón, sino que se ponga a trabajar el ahorro, que es por definición una actividad con miras al largo plazo.

La banca comercial tiene otra función que se basa en otra realidad: el proveer liquidez al productor para impulsar el movimiento de bienes ya producidos. Esta actividad enlaza la necesidad de liquidez -la necesidad de tener cuentas de cheques- de unos particulares y empresas, con la necesidad que tienen otros de financiar el movimiento de mercancías destinadas al consumo final en 90 días o menos. Las tasas de interés son menores, por tratarse de operaciones de corto plazo.

No se puede permitir financiar el largo plazo con fondos a corto plazo: pero la inversa sí es factible: financiar operaciones de corto plazo con fondos a largo plazo. Esto no encierra peligro, aunque siendo las tasas a largo plazo más altas, esta operación no es atractiva para la banca comercial.

Quien quiera abrir una cuenta de cheques, llevará plata o certificados de plata a la banca comercial; por el saldo recibido, le acreditarán su cuenta de cheques. Esta plata en caja en el banco comercial, ahora estará lista para usarse en el descuento de documentos a 90 días o menos, que presenten los actores productivos, comerciales o agrícolas. Nada de abonar en cuenta el monto de un préstamo otorgado por el banco, que hoy en día fabrica dinero de la nada, contra el pagaré. Hasta hoy, y suponiendo que hay buenas relaciones con el banco, éste ha acostumbrado abonar el importe (menos intereses descontados por adelantado) a la cuenta de cheques. Lo abonado no ha sido dinero, han sido unidades que ¡son medidas de nada! Esto tiene que terminar, absolutamente. ¡No más "fabricar dinero"! Dinero es plata. No hay plata, no hay cuenta de cheques; si el banco no tiene plata, no descuenta documentos.

Si el banco comercial "A" no tiene plata necesaria para liquidar los cheques girados contra sus cuentas de cheques, tiene el recurso de vender parte de su cartera, que por su liquidez y bondad, tendrá rápida aceptación en el banco comercial "B" o "C" o "D".

Si Juan Pérez quiere colocar dinero a corto plazo -menos de 90 días- con algún rendimiento, puede comprar documentos de la cartera del banco, y volver a venderlos cuando tenga necesidad de efectivo. (El documento X cuyo vencimiento es, digamos, dentro de 88 días, vale menos que el mismo documento cuando sólo faltan 13 días para su vencimiento; la diferencia representa los intereses que puede recoger Juan Pérez en 75 días que no tuvo necesidad de efectivo).

Vale la pena notar que una sola operación de crédito a 90 días, puede facilitar el movimiento de mercancías de varias personas o entidades. Veamos:

La zapatería El Cacle paga zapatos a fabricante con una letra a 90 días. Unos días después, el zapatero endosa la letra y paga con ella al curtidor de pieles; unos días después, el curtidor endosa la misma letra y paga con ella al ganadero; pasan unos días y el ganadero endosa la letra de cambio y paga con ella al forrajero. (Nótese que en cada endoso, se vuelve más fuerte la letra, porque tiene más firmas que la avalan solidariamente.) El forrajero paga al agricultor, endosando la misma letra. El agricultor endosa la letra al vendedor de semillas. Y podemos imaginarnos que a los 75 días, el vendedor de semillas lleva su letra al banco, que inmediatamente se la toma, y le entrega plata, descontando 15 días de intereses. El día 90, se presenta el dueño de la zapatería, y paga -en plata, desde luego- el importe de la letra de cambio o pagaré. Puede pagar, porque en 90 días pudo vender al público consumidor los zapatos que había comprado al fabricante. La plata paso de manos del dueño de la zapatería, al vendedor de semillas, pero de paso sirvió para financiar el movimiento de mercancías de cinco comerciantes o productores que no la tuvieron en sus manos.

Una de las características de la nueva banca en México, será que no tendrá facultades para emitir tarjetas de crédito. Esto por una razón muy sencilla: la función de la banca, que nace de la naturaleza de las cosas, es, en su primera división, captar ahorro. No es posible financiar la inversión y simultáneamente el consumo, porque lo primero es opuesto a lo segundo.

La segunda división de la banca, la banca comercial, tiene como función ser depositaria de liquidez, para financiar el movimiento de mercancías del productor al consumidor. Su función cesa al llegar la mercancía al consumidor. La liquidez de la cual es depositaria la banca comercial, debe respaldarse con activos tangibles de mercancías en camino al mercado, cuya liquidación está a no más de 90 días de distancia; no puede respaldarse la liquidez de depositantes, con promesas de pagos de quienes ya consumieron las mercancías.

Una institución tan vital como la banca, no puede institucionalmente, participar en actividades contradictorias, sino poner en entredicho su solvencia y liquidez.

Financiar el consumo es una función legítima, pero corresponde a otro tipo de empresa; recordemos que en sus inicios, las tarjetas de crédito fueron emitidas por compañías como la Diner's Club, Carte Blanche y American Express, que no eran bancos. Las nuevas operaciones en plata, no contemplarán la emisión de tarjetas de crédito.